¿Nostalgia?

Para cuando me pregunto, para cuando esa cita tan esperada. ¿Acaso de verdad quiero que seas ese regalo de cumpleaños que tanto ansío? Si menos es más, no quiero que seas mi regalo, quiero más. Como no puedo esperar más de ti pues mejor no esperar nada. Cada cosa a su tiempo y aunque se que yo quiero todo ya, no me importa esperar si finalmente me merece la pena. Supongo que el tiempo decidirá nuestro destino y yo por mi parte dejaré que así sea. Una vez más la vida pone a prueba mi paciencia y realmente no se que resultado espero, pero creo que aunque no quiera acabare aprendiendo el significado de esa dura palabra. Hay días en los que me gustaría pasear contigo de la mano bajo la luna azul y otros en los que no me importa quien sea esa persona si es con quien de verdad me siento a gusto. Es cierto que anhelo aquellos días en los que nos reíamos juntos, pero he dejado de llorar pensando que volverán a nosotros cuando sea el momento adecuado o, quizá no vuelvan nunca... Llega el verano y para mí la alegría aunque lo pase sin ti. Creo que empiezo a aceptar las derrotas aunque sigan sin gustarme, como a todos... Ya vendrán tiempos mejores y saldré yo victoriosa, porque si hay algo que sienta en especial hoy es que me siento ganadora en la mayor parte de los aspectos de mi vida, incluso en los que me enseñan que todos podemos fracasar. No es una carta de amor, ni siquiera se le parece, es algo mío, algo de hoy, un poquito de lo que siento un domingo a estas horas cuando no me apetece compartir mi tiempo con nadie. ¿Te veré pronto? ¡Qué más da! No es el volver a verte lo que echo de menos, sino las ganas que tu tenías de compartir un poquito de ti conmigo y creo que eso tendrá que esperar...
Araceli


