BOCAS DEL TIEMPO

Mano de obra
Mohamed Ashraf no va a la escuela.
Desde que sale el sol hasta que asoma la luna, él corta, recorta, perfora, arma y cose pelotas de futbol, que salen rodando de la aldea paquistaní de Umar Kot hacia los estadios del mundo.
Mohammed tiene once años. Hace esto desde los cinco.
Si supiera leer, y leer en inglés, podría entender la inscripción que él pega en cada una de sus obras:
Esta pelota no ha sido fabricada por niños.
El Jacarandá
En las noches, Norberto Paso acarreaba bolsas en el puerto de Buenos Aires.
En los días, lejos del puerto, levantaba esta casa. Blanca le subía los ladrillos y los baldes de mezcla, y las paredes iban creciendo en torno al patio de tierra.
Esta casa estaba a medio hacer cuando Blanca trajo un jacarandá del mercado. Era un árbol chiquito, ella había pagado un platal. Norberto se agarró la cabeza:
-Estás loca -dijo. Y la ayudó a plantarlo.
Cuando terminaron esta casa, Blanca murió.
Ahora han pasado los años, y Norberto sale poco. Una vez por semana, viaja unas horas hasta el centro de la ciudad, y se junta con otros viejos que protestan porque la jubilación es una mierda que no alcanza ni para pagar la soga donde colgarse.
Cuando Norberto regresa, tarde en la noche, el jacarandá lo está esperando.
La Cerveza
Este elixir conduce a la perdición. A la perdición de los caracoles. Cuando oscurece, ellos salen de sus escondrijos y a ritmo de caracol avanzan dispuestos a devorar la carne verde de las plantas.
En medio de la huerta, un vaso de cerveza monta guardia. Es una tentación irresistible. Llamados por el aroma, los caracoles trepan a lo alto del vaso. Desde el filo del abismo, se asoman a la sabrosa espuma y cuesta abajo resbalan, dejándose caer. Y en la mar de cerveza, borrachitos, felices, se ahogan.
Tiempo que dice
De tiempo somos.
Somos sus pies y sus bocas.
Los pies del tiempo caminan en nuestros pies.
A la corta o a la larga, ya se sabe, los vientos del tiempo borrarán las huellas.
¿Travesía de la nada, pasos de nadie? Las bocas del tiempo cuentan el viaje.
"Que mañana no sea otro nombre de hoy"
Eduardo Galeano, Bocas del tiempo.



